Conocer este pequeño espacio de tierra llamado Asturias, es el objetivo con el que nace Semeyas de Asturias.

Escarpadas y abruptas montañas, frondosos bosques, rios, arroyos, cascadas, acantilados, playas y recónditas calas, configuran esta ancestral tierra de belleza indescriptible.

Conociendo, disfrutando, divulgando y colaborando en la medida de nuestras posibilidades, en la protección de sus espacios naturales, su flora y su fauna salvaje, contribuiremos a que generaciones posteriores, disfruten de esta tierra mágica, de este Paraíso Natural, que es Asturias.

Asturias, es en muchos casos el último refugio para muchas especies que caminan hacia la extinción.

Nuestra conducta cuando nos internemos en sus bosques, en la montaña no ha de ir encaminada solo hacia nuestro propio disfrute, sino a colaborar en defender la supervivencia de todos los seres vivos que comparten este espacio con nosotros.

Osos pardos, lobos, zorros, ciervos, rebecos, corzos, gamos, nutrias, etc. etc. , su existencia depende de como nos comportemos.

Solamente si respetamos sus costumbres, su hábitat natural, solamente así, tal vez mañana en la cumbre de una montaña, en un claro de un bosque podamos en compañía de nuestros hijos o de nuestros compañeros de ruta, mientras comemos un bocadillo, observarlos en todo su esplendor y compartir con ellos un momento único y mágico.



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domingo, 22 de marzo de 2009

Ruta del Valle del Pigüeña

Ruta del Valle del Pigüeña

Villar de Vildas - Braña de la Pornacal - Braña de los Cuartos - Valle de los Cerezales.

La ruta señalizada como PR.AS-14.1, nace en la aldea de Villar de Vildas, en el Concejo de Somiedo.
El parque se vertebra en torno a cuatro valles principales, surcados por otros tantos ríos que les dan nombre: Saliencia, Valle, Somiedo y Pigüeña.
Declarado Parque Natural en 1998, en el año 2000 recibió la declaración de Reserva de la Biosfera por la Unesco, figura que reconoce a aquellos espacios donde se armoniza la conservación de la diversidad biológica con la salvaguarda de sus valores culturales y el aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales.


Villar de Vildas, tiene una población de 110 habitantes, entre sus angostas calles se distribuye un buen número de hórreos, paneras y casas de dos plantas con cuadras abajo y zona de vivienda arriba.

La parroquia de Villar de Vildas, guarda uno de los mayores patrimonios etnográficos del Concejo de Somiedo, 65 Cabanas de Teito en perfecto estado de conservación.








Esta pequeña parroquia, por su voluntad y determinación en mantener y preservar el entorno y las tradiciones de una comunidad agraria de montaña y por hacer posible una forma de vida viable y con futuro, en armonía con la naturaleza y abierta a la modernidad, recibió el Premio Príncipe de Asturias al Pueblo Ejemplar en el año 2004.







Entre el verde brillante de los prados, salimos de Vitsare (Villar de Vildas), por la pista que arranca del mismo pueblo en dirección sur.


La ruta discurre por una estrecha franja de terreno catalogado de Uso Agropecuario, pero rodeada de áreas de Uso Restringido Especial, no accesibles al público.

No se debe de abandonar el itinerario señalizado, no olvidemos que en los bosques aledaños a la ruta, como el bosque de las Sendas , tienen su refugio especies protegidas y en vía de extinción, como el oso pardo cantábrico y el urogallo entre otros.

El paisaje que se presenta ante nosotros es digno de admiración, cumbres nevadas, bosques salvajes, verdes prados y un cielo azul brillante.




Poco después de abandonar el pueblo, la pista cruza el río por el puente Cotado.


A ambos lados del camino, en las laderas, se pueden observar ya las primeras y solitarias cabanas de teito.
En Somiedo hay 370 cabanas de teito inventariadas, siendo la Braña de la Pornacal, la que registra un mayor número de ellas.


La pista continúa siempre en ascenso por la margen izquierda del cauce del Pigüeña, hasta La Pornacal.



En una hora aproximadamente, el antiguo camino carretero, hoy reconvertido en pista hormigonada, nos lleva a la Braña de la Pornacal.



La Braña de la Pornacal, dividida en cuatro barrios, del Río, la Prida, el Medio y el Cabo, además de ser la mayor de Asturias, es una de las mayores y mejor conservadas de España.

La Pornacal es una braña somedana pero no vaqueira.

Es un conjunto de más de treinta Cabanas de Teito, de planta rectangular y con la cubierta de material vegetal, piornos o escobas.

Las Cabanas tienen dos alturas, planta baja para recoger el ganado con un pequeño espacio para dormir el brañeiro y en la parte alta, debajo del teito, una especie de pajar donde guardar hierba seca para dar de comer al ganado recogido en la cabaña.

En algunas de las cabanas, el espacio reservado para el brañeiro, está en un pequeño edificio adosado a ellas, el Cabanu.


Muchas de las cabanas tienen muros de cierre que forman una pequeña antojana; en otras, se pueden observar cobertizos sostenidos sobre inmensas vigas de madera, normalmente situados en la fachada mayor.

El río Pigüeña, atraviesa la braña de la Pornacal, dividiéndola en dos grupos de cabanas , el más numeroso se encuentra en la margen derecha orientado hacia el sur, cruzando el puente se encuentra otro pequeño grupo de cabañas con orientación norte.


En la Pornacal existen dos fuentes, las dos con abrevadero, una situada en el centro y la otra, la fuente de Prida, en el límite sur de la Braña.


El día esta radiante y contribuye a realzar la belleza de la braña .


Salvo raras excepciones, las Cabanas de la Pornacal están recubiertas de escoba, mientras que los cabanos todos lo están de teja.


Tras la pequeña parada y un paseo por la braña, reiniciamos nuestra marcha, dejando a nuestra derecha el pequeño grupo de cabanas separadas del resto por el río.




El Parque Natural de Somiedo conserva una de las más completas y equilibradas representaciones faunísticas , diez especies de anfibios, igual número de reptiles, un centenar de aves y unas cuarenta mamíferos, así como al menos cuatro especies de peces, constituyen la fauna vertebrada somedana.
Nutrias, águilas reales, urogallos, osos, lobos corzos, ciervos , rebecos ... habitan en Somiedo, pero no hay que olvidar que se trata de animales cuya supervivencia depende en buena medida de su habilidad para ocultarse y por tanto, lo más factible es que no los lleguemos a avistar, pero en esta ocasión tuvimos suerte, corzos, rebecos y venados nos obsequiaron con su presencia.

Al otro lado del río, al oeste, esta el gran hayedo de Las Sendas, refugio de las más representativas especies animales de la región y desde la fuente de la Prida en el extremo sur de la braña, avistamos un grupo de corzos que pastaban tranquilamente, más adelante, ya en a Braña Vietsa, veríamos rebecos y venados; por último desde el mismo pueblo de Villar de Vildas, a última hora de la tarde, a un grupo de venados.

Desde la fuente de la Prida, por cierto, al igual que la situada en el centro de la braña, completamente seca, la pista prosigue valle arriba, siempre en ascenso , dejando a la derecha las amplias praderas de La Requexada.
Las praderas están cercadas con murias de piedra, donde antiguamente los brañeiros sembraban diferentes cultivos.



Tras la Requexada el valle se encaja y la ascensión se hace más pronunciada, alcanzándose enseguida la cascada del Corralón.



Vamos ganando altura y comienza a aparecer la nieve.

En breve nos encontramos con una bifurcación señalizada, hacia nuestra izquierda sale la senda que se dirige a la Braña de La Peral (PR.As.14), obviamos la bifurcación y seguimos la marcha por nuestro camino.



Incluso este pequeño puente, que ayuda a salvar un arroyo está completamente cubierto de nieve.



Nos estamos acercando ya a Braña Vietsa, (Braña los Cuartos), y las vistas cada vez son más impresionantes.

Al sur comienza a asomarse la mole espléndida del Cornón, al oeste, La Muchadina, El Cabril, …etc.

Semienterrado, rodeado de una más que gruesa capa de nieve, el panel señalizador de la Braña de los Cuartos.

Nos encontramos a los pies de la Peña del Nuncio (1919 m)



En medio de un roquedal desprendido de esta Peña



Está situada Braña Vietsa o Braña los Cuartos:


Junto a las ancestrales cabanas circulares , conviven, en perfecta simbiosis, sin romper la armonía del paisaje , alguna cabaña de piedra y techumbre de teja.

Desde aquí, se tiene una impresionante y bellísima imagen panorámica del Valle de los Cereizales.



Braña Vietsa, es de tipología más antigua que la Pornacal, con cabañas de teito de losas de piedra y sección circular, corros, al primitivo origen céltico, prerrománico, de estilo castrense.





Esta pequeña cabana, por el color de su techumbre, fue reteitada no hace mucho tiempo.



Al acércanos a ella, observamos que la puerta se puede abrir y aprovechamos para tomar un par de imágenes de su interior.



Con la ayuda del flash, podemos ver el perfecto estado de la techumbre



Y por desgracia, también podemos ver algo a lo que a pesar de su cotidianidad, jamás nos acostumbráremos.
Dentro de la cabana, en las grietas de las rocas, plasticos, latas …

Ni entendemos, ni comprendemos, a quienes son capaces de hacer una ruta con latas, botellas llenas,etc.. en la mochila y cuando están vacías la tiran en cualquier lado.

¿Qué trabajo les cuesta volver de regreso con ellas vacías?

¿Incultura, falta de educación? , ¿ Qué opinarían si fuéramos de visita a su casa, e hiciéramos lo mismo que ellos hacen?

"Cuando subas a una montaña, cuando camines por un bosque …
Disfrútalo con responsabilidad, es labor de todos el que se conserve como está.
Los que lleguemos después te lo agradeceremos "




La ruta señalizada como PR.AS 14.1 finaliza aquí, desde este punto se disfruta de una espléndida perspectiva del precioso Valle de los Cereizales, tras el cual se abren los valle leoneses de Laciana.

De todas formas, es posible seguir el camino hacia el suroeste, por una senda ascendente que lleva al Collado de los Cereizales, pero con la cantidad de nieve que se veía al fondo del valle y en las laderas del Collado, optamos por quedarnos a comer y disfrutar del paisaje sin igual que teníamos frente a nosotros.



Reponemos las fuerzas y disfrutamos del soleado día, inmersos en un paisaje de ensueño, sencillamente espectacular, entre cumbres nevadas, el rumor del río deslizándose por el valle y las vistas panorámicas que se contemplan.

Es una lástima, pero llega la hora de comenzar el regreso y abandonar aquel trozo de Paraíso.

Poco a poco, se irán quedando atrás el valle de los Cereizales, luego a nuestra derecha la desviación a la Peral, y después a nuestra izquierda, primero la cascada de Cotarron y luego las praderías de La Requexada.



Ya cerca de la fuente de Prida y la braña de la Pornacal, el sol, el verde de los prados y nuestro inseparable compañero de hoy, el río Pigüeña, que corre de sur a norte para confluir con el río Somiedo casi en el límite septentrional del Parque, nos regalan con esta bella estampa :





Antes, habíamos salido de la Pornacal por su parte inferior, por la pista, ahora al regresar, accedemos a la braña por un sendero por la parte superior, que nos ofrece un punto de vista más



general de estas construcciones estrechamente emparentadas con las que debieron conformar los primitivos castros prerromanos, de evidente paralelismo con las pallozas de cubierta de centeno que pueden observarse más al oeste, en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea y del Ibias.


La tarde va llegando a su fin, el sol comienza a esconderse detrás de las cumbres más altas y ya tenemos a la vista Villar de Vildas.






Al igual que hicimos en la braña de la Pornacal , si de Villar de Vildas salimos por la parte baja, ahora entramos recorriendo su parte superior.


Atravesamos la aldea por sus estrechas caleyas, entre hórreos, paneras y tradicionales casas asturianas, pero parece que el paso del tiempo ha corrido en contra de la riqueza etnográfica que atesora el pueblo.



La Asociación de Amigos y Vecinos de Somiedo denunció ya en Diciembre del año pasado el «grave deterioro» que están sufriendo los numerosos elementos etnográficos que existen en el concejo.
Los vecinos achacan parte de este deterioro a la falta de habitantes en los pueblos que habitualmente realizaban las labores de mantenimiento.
A pesar del abandono y el aspecto desolado que se aprecia en alguna de las construcciones, Villar de Vildas sigue siendo una bonita y entrañable aldea, que esperamos pronto recupere el aspecto que nunca debió de perder.

Ruta realizada el 22/3/2009
El acceso se realiza desde Aguasmestas, a 12 km. se encuentra Villar de Vildas
Distancia aproximada :14 km (ida y vuelta)
Tiempo aproximado : entre 5 y 5 horas y media.
Desnivel : 500 metros.

Aquí termina la ruta de hoy, no es el final, es el comienzo de una nueva ruta.

5 comentarios:

El internauta de León 28 de marzo de 2009, 11:22  

Buenísimo, buenas fotos y comentarios.
Me ha gustado mucho, vi mucha nieve, intentaré realizar esa ruta, pero en verano.

Isidro y Sandara 2 de abril de 2009, 23:56  

Vuestra Web me parece muy interesante, buenas rutas, imagenes,se echa en falta algo mas de informacion sobre los alojamientos y tal.
Pero lo dicho muy buena Web.

Un Somedano 14 de mayo de 2009, 7:07  

Coincido plenamente con vosotros sobre el tema del abandono, todos los que vivimos en este maravilloso y gran concejo de Somiedo, lo vemos en el día a día.
¡ Que más quisiéramos nosotros que poder darle solución¡
De nada sirve que tengamos las mejores intenciones, si luego, al final todo, la última palabra la tienen los políticos de turno.
Son cientos, miles quienes visitan nuestro concejo , simples turistas ocasionales o montañeros, de Asturias o de fuera de nuestra amada tierra y que simplemente, tal como vienen se van, es reconfortante ver que no estamos solos en nuestra lucha, que hay gente como vosotros, que a pesar de que al anochecer nos dejareis y volveréis a vuestro hogar, no dudáis en tomar la iniciativa y denunciar lo que no os gusta, lo que consideráis que está mal.
Gracias por ello.

Magdalena, Ana y compañia 22 de julio de 2009, 1:26  

gracias a vosotros descubrimos esta maravillosa ruta que acabamos de hacer el fin de semana pasado.
Preciosa de verdad

Un abrazo

Jesus 4 de mayo de 2011, 13:10  

Una de las rutas más bellas y hermosas del Concejo de Somiedo y que pone al descubierto la dureza de la vida de los Vaqueiros, no es de extrañar que nadie quiera seguir viviendo allí, a lo más para subir el ganado en el verano.
Es una ruta bastante dura y larga, hay que ir muy entrenado y llevar buen calzado. Las fotos una maravilla, impresionantes, con lo que me cuesta a mi parar cuando voy de ruta para sacar una foto, pierdo el ritmo jajaja, y la descripción de la ruta muy buena. Gracias por hacernos revivir y disfrutar de estos parajes únicos.

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